En un nuevo encuentro de NetWomen, el espacio impulsado por la revista Punto a Punto, RCR formó parte de una jornada donde el networking, la inspiración y la experiencia compartida se encontraron en un mismo lugar. El evento reunió a mujeres referentes del mundo empresarial, emprendedor y profesional de Mendoza en un entorno pensado para conectar y potenciar vínculos.
La marca mendocina, RCristal, representante oficial en todo el país de RCR, Cristalleria Italiana se destacó con una propuesta de fuerte presencia estética. Su stand fue concebido como un espacio para ser vivido: una imponente repisa exhibió distintas líneas de cristalería importadas directamente desde Italia, disponibles en Argentina de manera exclusiva, poniendo en valor tanto el diseño como la calidad del material.
El espacio se potenció a través de una cuidada articulación con marcas que comparten una misma mirada sobre el habitar y el detalle. Alto Alberdi aportó mobiliario que invitaba a detenerse y disfrutar —con una mesa protagonista y un living de gran presencia—, mientras que Colbo sumó su vajilla en gres rojo, aportando carácter y textura. La ambientación se completó con la intervención de Decor Arte Home & Deco, logrando una escena armónica donde cada elemento dialogaba con el otro.
Durante la jornada, RCristal también acompañó activamente la experiencia sensorial del evento. Las copas RCR fueron protagonistas en la degustación de vinos de reconocidas bodegas y en la propuesta de vermuts de Ribella, una marca con la que la firma viene construyendo alianzas estratégicas. La cristalería no solo cumplió un rol funcional, sino que elevó la percepción de cada bebida, permitiendo apreciar matices, colores y aromas en su máxima expresión.
Como parte de la experiencia, se entregaron obsequios exclusivos especialmente diseñados para la ocasión: cucharitas revolvedoras y alhajeros de cristal, piezas delicadas que reflejan el cuidado por el detalle y la identidad de la marca.
Más allá de la exhibición, la propuesta de RCristal tuvo una intención clara: mostrar la cristalería en contexto real. No como un objeto aislado, sino como parte de la vida cotidiana, integrada a momentos, encuentros y rituales. Una forma de evidenciar no solo su diseño y elegancia, sino también su resistencia y funcionalidad en el uso diario.
